Un bombardeo realizado durante la madrugada impactó una zona residencial del sur de Beirut, capital del Líbano, un punto densamente poblado donde convergen actividades comerciales y viviendas. El incidente ocurre en medio de un alto el fuego vigente desde el 27 de noviembre de 2024, lo que ha generado preocupación tanto local como internacional.
De acuerdo con reportes oficiales difundidos por el ejército israelí, la operación tenía como objetivo a “un integrante relevante de Hezbolá”. Las autoridades libanesas confirmaron que una persona perdió la vida y 21 más resultaron lesionadas. El hecho reabre el debate sobre la estabilidad regional y sobre las rutas diplomáticas disponibles para reducir la tensión.
Nuestro medio consultó a especialistas en relaciones internacionales para comprender el alcance del suceso. La analista en seguridad regional, Lina Matar, señaló que
“este episodio refleja la fragilidad del alto el fuego y demuestra la necesidad de reforzar los canales diplomáticos”. Por su parte, el investigador Sami Bechara destacó que los incidentes en zonas urbanas generan preocupación humanitaria adicional.
Hablamos con la comunidad local para conocer sus reacciones. Vecinos de Beirut comentaron que, aunque están acostumbrados a periodos de tensión, “esperaban que el alto el fuego ofreciera más estabilidad”. Otros ciudadanos manifestaron su deseo de que las partes involucradas mantengan abiertos los espacios de diálogo.
Organismos internacionales han reiterado la importancia de respetar los acuerdos vigentes y promover iniciativas que protejan a la población civil. Mientras tanto, autoridades libanesas evalúan los daños y coordinan asistencia para los heridos.
Noticias recientes de Estados Unidos, México, Colombia, Argentina, Latinoamérica y el mundo.
