Imágenes aéreas obtenidas mediante drones muestran a presuntos sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación construyendo trincheras y refugios en una zona rural de Michoacán, en un contexto de tensión entre comunidades vecinas.

Material captado por drones en la comunidad de El Aguacate, localizada en el municipio de Chinicuila, al suroeste del estado de Michoacán, México, muestra a hombres armados presuntamente vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) levantando trincheras defensivas, parapetos de tierra y refugios improvisados.

Las posiciones observadas estarían orientadas hacia la localidad de Salitre de Estopila, una población cercana con la que, de acuerdo con habitantes de la región, existen tensiones derivadas de disputas territoriales. Las imágenes exhiben excavaciones lineales, uso de costales y zonas de vigilancia elevadas, lo que sugiere una preparación para posibles enfrentamientos.

Especialistas en seguridad consultados señalan que este tipo de infraestructura defensiva refleja un cambio táctico de los grupos criminales en zonas serranas. “La construcción de trincheras busca controlar accesos y anticipar movimientos rivales o de fuerzas de seguridad”, explicó un analista con experiencia en inteligencia territorial.

“La presencia de estas estructuras incrementa el riesgo para la población civil, que queda atrapada entre posiciones armadas”, advirtió un investigador universitario de Michoacán.

En El Aguacate y comunidades aledañas, pobladores expresaron preocupación y temor por el impacto cotidiano de estas acciones. Algunos relataron restricciones de movilidad y vigilancia constante, mientras otros pidieron mayor presencia institucional para evitar una escalada de violencia.

Hasta el momento, autoridades estatales y federales no han confirmado operativos relacionados directamente con las imágenes difundidas. No obstante, fuentes locales indicaron que la zona ha sido identificada previamente como corredor estratégico por su difícil acceso y cercanía con límites municipales.

El uso de drones para documentar estos hechos vuelve a poner en el centro del debate la evolución del conflicto criminal en regiones rurales de México y la necesidad de estrategias integrales que prioricen la seguridad de las comunidades.