La ceremonia fúnebre de Rubén Guerrero Valadez, identificado como “El R1”, se realizó en Jalisco bajo discreción, luego de que perdiera la vida en un operativo federal dirigido contra la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación.

En una funeraria de Guadalajara, municipio de Guadalajara, estado de Jalisco, México, familiares y allegados despidieron a Rubén Guerrero Valadez, conocido como “El R1”. El acto se llevó a cabo con presencia limitada y bajo vigilancia, tras la operación federal en la que perdió la vida.

Guerrero Valadez era identificado por autoridades como operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los hijos de Heraclio Guerrero Martínez, alias “Tío Lako”. De acuerdo con reportes de seguridad, encabezaba una célula armada denominada Mando R o Fuerzas Especiales Mando R, señalada por su presunta participación en acciones violentas dentro y fuera de la entidad.

Fuentes federales indicaron que el operativo en el que cayó abatido formaba parte de una estrategia más amplia para debilitar la estructura del grupo criminal. En la intervención participaron elementos de fuerzas federales, quienes desplegaron un dispositivo coordinado en la zona metropolitana.

Autoridades señalaron que el objetivo principal era ubicar a liderazgos clave y frenar actividades relacionadas con delincuencia organizada en la región occidente del país.

Versiones preliminares apuntan a que “El R1” se encontraba en el mismo punto donde se desarrollaba la acción contra uno de los principales mandos del CJNG. Tras el enfrentamiento, se confirmó su fallecimiento, lo que generó reacciones encontradas entre habitantes de la zona.

Especialistas en seguridad consultados señalaron que este hecho podría provocar reacomodos internos en la organización. “Cuando cae un operador con mando propio, se abre una etapa de tensión interna”, explicó un analista en temas de criminalidad, quien subrayó que Jalisco ha sido escenario recurrente de disputas por control territorial.

En la comunidad, algunos vecinos expresaron preocupación por posibles episodios de violencia derivados del suceso, mientras que otros manifestaron esperanza de que las acciones oficiales contribuyan a recuperar condiciones de tranquilidad.

Las autoridades mantienen presencia preventiva en distintos puntos del estado y reiteraron que continuarán los operativos en coordinación con instancias federales y estatales, dentro de la estrategia nacional de seguridad.