El caso de Miguel Ángel Treviño Morales, alias El Z-40, llega a tribunales estadounidenses por las masacres de Allende y Piedras Negras, mientras fiscales detallan la continuidad de su actividad criminal incluso desde prisión en México.

El caso de Miguel Ángel Treviño Morales, conocido como El Z-40, ha alcanzado los tribunales de Estados Unidos, luego de las masacres cometidas en 2011 en Allende y Piedras Negras, en el municipio de Coahuila, México. El Departamento de Justicia estadounidense aseguró que presentará evidencia que confirma a Treviño Morales como autor intelectual y material de los asesinatos de hombres, mujeres y niños.

Según los fiscales de la Sección de Lavado de Dinero, Narcóticos y Decomisos, el capo no solo dirigió operaciones violentas antes de su detención en 2013, sino que continuó delinquiendo desde prisión, incluso mediante sobornos al director de un penal de máxima seguridad para mantener su control sobre la organización criminal.

La defensa del acusado solicitó en corte que se levanten las Medidas Especiales Administrativas (SAM) que restringen su contacto con el exterior, alegando aislamiento injustificado y comportamiento ejemplar durante su tiempo en prisión. Sin embargo, los fiscales describen a Treviño Morales como un líder de narcotráfico extremadamente violento, que operó tanto dentro como fuera de custodia, empleando secuestros y torturas contra testigos y autoridades.

Entre los hechos más graves se incluyen:

  • Ejecución de decenas de personas en Piedras Negras, en represalia por la colaboración con autoridades estadounidenses.
  • Segunda ola de asesinatos en Allende, incluyendo víctimas inocentes sin relación con el narcotráfico.
  • Continuación de actividades delictivas desde prisión mediante intermediarios y sobornos.

Los fiscales enfatizaron que, pese al régimen especial, Treviño Morales no se encuentra incomunicado ni sujeto a tratos crueles, y ha recibido visitas autorizadas de familiares y abogados, así como llamadas telefónicas programadas.

Además, el Departamento de Justicia rechazó la petición de la defensa de eliminar cargos, incluyendo homicidio y crimen organizado, argumentando que se encuentra en preparación una sexta acusación suplementaria que detallará los delitos imputados a Miguel Ángel y a su hermano, Omar Treviño, alias El Z-42.

Este proceso judicial resalta la cooperación internacional en casos de narcotráfico y violencia organizada, y refleja la complejidad de llevar ante la justicia a líderes criminales que operan transnacionalmente desde prisión.